“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán"

Isaías 40:31

Esperar en Dios

Esperar en Dios no siempre es una tarea fácil. Muchas veces queremos resolver las cosas por nuestra propia cuenta y a nuestro propio tiempo. Puede parecer más fácil tomar decisiones rápidas y a nuestra manera, pero, al final, el resultado suele ser frustrante.

Recordemos el ejemplo de Abraham. En su profundo deseo de tener un hijo que le diera descendencia, terminó tomando una decisión por su propia cuenta, cuyas consecuencias perduran hasta el día de hoy. Aunque todo lo que sucede está bajo la soberanía de Dios —y en esto hay mucho misterio—, seguir los principios de la Palabra de Dios sigue siendo la mejor decisión para nosotros, Sus hijos.

Por eso, necesitamos permanecer en constante comunión con nuestro Creador, meditar en las Sagradas Escrituras y presentar delante de Dios cada decisión que tomamos, especialmente las más importantes. Hay decisiones que pueden afectar negativamente no solo nuestra vida, sino también la de quienes nos rodean. Por eso, debemos actuar con mucha prudencia.

Sin embargo, esta advertencia no significa que debamos vivir con miedo a tomar decisiones o pensar que debemos orar pidiendo la dirección de Dios para absolutamente todo, como si eso llegara a convertirse en una obsesión o una manía. Por un lado, debemos descansar en Dios, confiando en que Él está guiando nuestros pasos por el mejor camino; y, por otro, hacer nuestra parte, perseverando en la oración y meditando en las Santas Escrituras.

Esperar en Dios siempre es la mejor decisión, porque esta espera nunca es pasiva. Al contrario, nos lleva de vuelta a nuestro Creador, despierta en nosotros un mayor deseo de buscarlo y, como consecuencia, de conocerlo más profundamente. Y, en Su tiempo perfecto, Él concederá los deseos de nuestro corazón, conforme a Su perfecta voluntad.

Que podamos vivir de la mejor manera en esta tierra: esperando en el Señor y confiando en que cada una de Sus promesas se cumplirá en nuestra vida, en el tiempo y de la manera que Él ha determinado.

Un abrazo,

Priscila Leal

CUÁNDO ORAR

Orar es relacionarse con el Creador.

Dios nos ha dado este privilegio, y podemos acercarnos a Él en cualquier momento. Dios es accesible. Al orar, podemos agradecer, pedir, interceder y también recordar Sus promesas.

Muchas personas oran solo cuando los problemas parecen acorralarlas, cuando ya no ven salida a ciertas situaciones. En esos momentos de angustia, claman a Dios por alivio y socorro.

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Los versículos de Naúm 1:2-3 muestran una característica positiva en contraste con, por lo menos, cinco características negativas. “Positivo” y “negativo”, en este caso, no están relacionados con bondad o maldad, sino con la actitud de beneficiar o condenar.
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UN DIOS CELOSO Y VENGADOR

Los ojos: la lámpara del cuerpo

La Biblia afirma que los ojos son la lámpara del cuerpo. Gran parte de lo que interiorizamos del mundo exterior entra a través de ellos. No es casualidad que existan diversas expresiones populares que ilustran esta realidad.
Una de ellas dice: «Todo entra por los ojos», mostrando que solemos evaluar a las personas y las cosas a partir de lo que vemos.

Otra expresión afirma: «Los ojos son la ventana del alma», indicando que, por medio de la mirada, expresamos nuestros sentimientos, emociones y aquello que llevamos en el corazón.

También existe el conocido dicho: «El amor entra por los ojos», que revela cómo la apariencia y la forma de ser de una persona suelen causar una primera impresión.

Todas estas expresiones reflejan una gran verdad: la manera en que miramos el mundo influye en nuestra forma de vivir.

No te rindas: Dios ya está en tu futuro

¡Qué alegría! Estamos entrando en un nuevo año. El año 2025 queda atrás, cargando consigo innumerables experiencias y momentos vividos. Mi madre solía decir: “Este es un día que nunca hubo igual y nunca habrá”. En efecto, el año 2025 nunca volverá. Todo lo que pasamos y vivimos durante ese período ahora pertenece al pasado, guardado en nuestra memoria. Lo que nos queda son los recuerdos y los aprendizajes de un año que ha terminado.

Job

Particularmente, de forma velada, yo sentía cierto rechazo hacia el Libro de Job. En él se narra la historia de un hombre feliz, con una hermosa familia, riquezas, amigos, salud y paz: alguien cuya vida parecía un verdadero “mar de rosas”. Sin embargo, de repente todo se derrumba: pierde sus bienes, a sus hijos, la salud y cae en las profundidades de la miseria humana. Es cierto que, al final, Dios lo bendice y lo recompensa. Aun así, eso no me convencía.

Cuando la ira toma el control, la tragedia comienza

Recientemente tuve contacto con dos reportajes que me impactaron profundamente. El primero relataba el caso de un médico que, tras una acalorada discusión, quitó la vida a dos colegas de profesión. El segundo informaba que un síndico había asesinado a una agente inmobiliaria dentro del edificio donde residía.

La Palabra de Dios: Esperanza en Medio de la Prisión

La Biblia Sagrada, la Palabra de Dios, es completa. En ella encontramos palabras de aliento, de refrigerio, de exhortación, advertencia, consuelo, sanidad, liberación y todo lo que necesitamos.

La ciencia tiende a avanzar, el conocimiento se multiplica, y muchas veces podemos pensar que la ciencia puede sustituir la Palabra de Dios.

Reflexiones Cristianas sobre la Celebración de la Navidad

Navidad, palabra originada del latín, significa “nacimiento”. Es una fecha conmemorativa celebrada por cristianos alrededor de todo el mundo. Sin embargo, incluso dentro del propio cristianismo, existen muchas controversias relacionadas con esta celebración.

Esperar en Dios: un ejercicio de fe y confianza

Parece que hay en nosotros algo que nos impulsa a actuar de forma inmediata, como si la pausa fuera una amenaza. Sin embargo, por más que tomar decisiones y actuar sean partes esenciales de la vida, saber esperar también es fundamental. Es en ese intervalo entre el impulso y la acción donde maduran las decisiones más sabias y los resultados más duraderos.

¿Mujer, dónde están tus acusadores?

Vivimos en la era de la informatización, un tiempo en el que cada generación se enfrenta a nuevos desafíos, cuestionamientos y, sobre todo, a una búsqueda interior por encontrar la mejor manera de vivir: qué decisiones tomar, cómo actuar y, en definitiva, cómo vivir bien. Nos enfrentamos a preguntas que parecen no tener respuestas. La buena noticia es que, sin importar la época que atravesemos, Dios ha preservado su Palabra, la Sagrada Biblia, como guía segura para nuestras vidas.

Firme en las promesas de Jesús

Por más hermoso que sea nuestro caminar con Jesús, hay momentos en los que podemos sentirnos desanimados. Ya sea por situaciones cotidianas, por adversidades en el ministerio, por problemas de salud o financieros, o incluso por una apatía que no sabemos explicar. Pero, sin importar el escenario, siempre es alentador volver la mirada a lo que la Palabra de Dios ya ha dicho sobre nosotros. Recordar sus promesas nos da fuerzas para seguir adelante.

Temer es una trampa

La Biblia nos enseña que aquello que más tememos puede, en muchas ocasiones, terminar haciéndose realidad: “lo que temía me sobrevino” (Job 3:25). El miedo, cuando domina el corazón, puede colocarnos en situaciones de vulnerabilidad, ya sea ante la posibilidad de perder a un ser querido, enfrentar la pérdida del empleo o atravesar dificultades de distinta índole.

No Mires Hacia Atrás: Uma Reflexión Sobre la Fe, la Obediencia y las Promesas

Mientras veía la serie Génesis* com mi familia, uma escena llamó profundamente mi atención: la destrucción de Sodoma. Em medio de este episodio tan conocido, podemos extraer uma poderosa lección que sigue resonando hasta hoy — y que vale la pena meditar com atención.