En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

Eclesiastés 9:8

CUÁNDO ORAR

Orar es relacionarse con el Creador. Dios nos ha dado este privilegio, y podemos acercarnos a Él en cualquier momento. Dios es accesible. Al orar, podemos agradecer, pedir, interceder y también recordar Sus promesas.

Muchas personas oran solo cuando los problemas parecen acorralarlas, cuando ya no ven salida a ciertas situaciones. En esos momentos de angustia, claman a Dios por alivio y socorro. Y, una vez que reciben respuesta o solución, dejan de orar, esperando otra dificultad para volver a hacerlo. ¿Sabes algo? Esto no está mal. No es lo ideal, pero tampoco es incorrecto. Es mejor orar en medio de la angustia que dejar de hacerlo por pensar que Dios ya no escucha.

Pero hay una forma aún más provechosa: desarrollar el hábito de la oración. Hoy en día se habla mucho de adquirir buenos hábitos —hacer ejercicio, alimentarse bien, dormir lo suficiente—. Entre todos ellos, la oración es indispensable. Debe cultivarse cada día, con dedicación, cuidado y constancia.

Cada vez que entramos en nuestra habitación y hablamos con nuestro Padre Celestial, Él nos escucha, nos guía y nos enseña el camino que debemos seguir.

Entonces, ¿cuándo orar?

Debemos orar todos los días. Apartar un tiempo especial para ese encuentro, dejando de lado las actividades y preocupaciones, para concentrarnos en Dios y presentarnos ante Él. En la oración agradecemos por todo lo que tenemos —y también por lo que aún no tenemos—, presentamos nuestras peticiones, intercedemos por nuestra familia y por otras personas, y confiamos en Sus promesas.

¿Qué tal si empiezas hoy mismo a desarrollar el hábito de la oración?

Dios te bendiga.

Un abrazo,
Priscila Leal

No te rindas: Dios ya está en tu futuro

¡Qué alegría! Estamos entrando en un nuevo año. El año 2025 queda atrás, cargando consigo innumerables experiencias y momentos vividos. Mi madre solía decir: “Este es un día que nunca hubo igual y nunca habrá”. En efecto, el año 2025 nunca volverá. Todo lo que pasamos y vivimos durante ese período ahora pertenece al pasado, guardado en nuestra memoria. Lo que nos queda son los recuerdos y los aprendizajes de un año que ha terminado.

Job

Particularmente, de forma velada, yo sentía cierto rechazo hacia el Libro de Job. En él se narra la historia de un hombre feliz, con una hermosa familia, riquezas, amigos, salud y paz: alguien cuya vida parecía un verdadero “mar de rosas”. Sin embargo, de repente todo se derrumba: pierde sus bienes, a sus hijos, la salud y cae en las profundidades de la miseria humana. Es cierto que, al final, Dios lo bendice y lo recompensa. Aun así, eso no me convencía.

Cuando la ira toma el control, la tragedia comienza

Recientemente tuve contacto con dos reportajes que me impactaron profundamente. El primero relataba el caso de un médico que, tras una acalorada discusión, quitó la vida a dos colegas de profesión. El segundo informaba que un síndico había asesinado a una agente inmobiliaria dentro del edificio donde residía.

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La Palabra de Dios: Esperanza en Medio de la Prisión

La Biblia Sagrada, la Palabra de Dios, es completa. En ella encontramos palabras de aliento, de refrigerio, de exhortación, advertencia, consuelo, sanidad, liberación y todo lo que necesitamos.

La ciencia tiende a avanzar, el conocimiento se multiplica, y muchas veces podemos pensar que la ciencia puede sustituir la Palabra de Dios.

Reflexiones Cristianas sobre la Celebración de la Navidad

Navidad, palabra originada del latín, significa “nacimiento”. Es una fecha conmemorativa celebrada por cristianos alrededor de todo el mundo. Sin embargo, incluso dentro del propio cristianismo, existen muchas controversias relacionadas con esta celebración.

Esperar en Dios: un ejercicio de fe y confianza

Parece que hay en nosotros algo que nos impulsa a actuar de forma inmediata, como si la pausa fuera una amenaza. Sin embargo, por más que tomar decisiones y actuar sean partes esenciales de la vida, saber esperar también es fundamental. Es en ese intervalo entre el impulso y la acción donde maduran las decisiones más sabias y los resultados más duraderos.

¿Mujer, dónde están tus acusadores?

Vivimos en la era de la informatización, un tiempo en el que cada generación se enfrenta a nuevos desafíos, cuestionamientos y, sobre todo, a una búsqueda interior por encontrar la mejor manera de vivir: qué decisiones tomar, cómo actuar y, en definitiva, cómo vivir bien. Nos enfrentamos a preguntas que parecen no tener respuestas. La buena noticia es que, sin importar la época que atravesemos, Dios ha preservado su Palabra, la Sagrada Biblia, como guía segura para nuestras vidas.

Firme en las promesas de Jesús

Por más hermoso que sea nuestro caminar con Jesús, hay momentos en los que podemos sentirnos desanimados. Ya sea por situaciones cotidianas, por adversidades en el ministerio, por problemas de salud o financieros, o incluso por una apatía que no sabemos explicar. Pero, sin importar el escenario, siempre es alentador volver la mirada a lo que la Palabra de Dios ya ha dicho sobre nosotros. Recordar sus promesas nos da fuerzas para seguir adelante.

Temer es una trampa

La Biblia nos enseña que aquello que más tememos puede, en muchas ocasiones, terminar haciéndose realidad: “lo que temía me sobrevino” (Job 3:25). El miedo, cuando domina el corazón, puede colocarnos en situaciones de vulnerabilidad, ya sea ante la posibilidad de perder a un ser querido, enfrentar la pérdida del empleo o atravesar dificultades de distinta índole.

No Mires Hacia Atrás: Uma Reflexión Sobre la Fe, la Obediencia y las Promesas

Mientras veía la serie Génesis* com mi familia, uma escena llamó profundamente mi atención: la destrucción de Sodoma. Em medio de este episodio tan conocido, podemos extraer uma poderosa lección que sigue resonando hasta hoy — y que vale la pena meditar com atención.