Dichoso el que tiene en ti su fortaleza,
que de corazón camina por tus sendas.
Cuando pasa por el valle de las Lágrimas
lo convierte en región de manantiales;
también las lluvias tempranas
cubren de bendiciones el valle.
Isaías 40:30 NVI
Feliz es aquel que pone en Dios su confianza y camina por Sus sendas
Caminar por las sendas de Dios es, al mismo tiempo, difícil, arduo y también el camino más tranquilo y pacífico que podemos recorrer. Si, por un lado, caminar con Dios requiere abandonar prácticas y hábitos a los que quizás estamos acostumbrados —y esto, muchas veces, nos causa dolor—, por otro lado, cuando elegimos caminar con Él, tenemos la certeza de que estamos siguiendo un camino seguro, que resultará beneficioso para nosotros y para nuestra familia, no solamente en esta vida, sino por toda la eternidad.
En este caminar, es posible que atravesemos valles áridos, el valle de lágrimas, enfrentando momentos de dudas, conflictos, temores e incluso vergüenza. Pero, si mantenemos nuestra confianza en Aquel que nos llamó a recorrer este camino, también tendremos la certeza de que Él es capaz de transformar el valle en un manantial.
Puede ser que, en determinados momentos de nuestra caminata, todo a nuestro alrededor parezca estar marcado por lágrimas de tristeza. Aun así, podemos descansar en la certeza de que, con Dios, cualquier situación puede ser transformada en un manantial, y que las bendiciones de las primeras lluvias nos cubrirán.
Es la bendición del Señor la que nos enriquece, y Su Palabra nos asegura que ella no añade dolor. Disfrutar de las bendiciones de Dios es algo maravilloso. Ellas nos traen paz, alegría, tranquilidad y verdadero gozo.
Y un día, la mayor de todas las bendiciones se cumplirá en nuestras vidas: “Contemplaremos a Dios en Sion”.
Aunque hoy ya podemos contemplar a nuestro Dios y disfrutar de Su presencia, llegará el día en que Lo veremos cara a cara. Y entonces, nuestra alegría será completa.
Independientemente de la etapa en la que te encuentres hoy, quiero animarte a recobrar tus fuerzas en Dios, mantener tus caminos allanados delante de Él y continuar confiando. No abandones el camino. Permanece firme, porque Aquel que te puso en este camino también es poderoso para sostenerte hasta el final.
¡Cree: LO MEJOR DE DIOS AÚN ESTÁ POR VENIR!
Abrazos,
Priscila Leal
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Orar es relacionarse con el Creador
Dios nos ha dado este privilegio, y podemos acercarnos a Él en cualquier momento. Dios es accesible. Al orar, podemos agradecer, pedir, interceder y también recordar Sus promesas.
Muchas personas oran solo cuando los problemas parecen acorralarlas, cuando ya no ven salida a ciertas situaciones. En esos momentos de angustia, claman a Dios por alivio y socorro.¡Qué alegría! Estamos entrando en un nuevo año. El año 2025 queda atrás, cargando consigo innumerables experiencias y momentos vividos. Mi madre solía decir: “Este es un día que nunca hubo igual y nunca habrá”. En efecto, el año 2025 nunca volverá. Todo lo que pasamos y vivimos durante ese período ahora pertenece al pasado, guardado en nuestra memoria. Lo que nos queda son los recuerdos y los aprendizajes de un año que ha terminado.
¿Qué significa tener buenos ojos según la Biblia?
La Biblia afirma que los ojos son la lámpara del cuerpo. Gran parte de lo que interiorizamos del mundo exterior entra a través de ellos. No es casualidad que existan diversas expresiones populares que ilustran esta realidad.
Una de ellas dice: «Todo entra por los ojos», mostrando que solemos evaluar a las personas y las cosas a partir de lo que vemos.
Otra expresión afirma: «Los ojos son la ventana del alma», indicando que, por medio de la mirada, expresamos nuestros sentimientos, emociones y aquello que llevamos en el corazón.
También existe el conocido dicho: «El amor entra por los ojos», que revela cómo la apariencia y la forma de ser de una persona suelen causar una primera impresión.
Los versículos de Naúm 1:2-3 muestran una característica positiva en contraste con, por lo menos, cinco características negativas. “Positivo” y “negativo”, en este caso, no están relacionados con bondad o maldad, sino con la actitud de beneficiar o condenar.
Esperar en Dios no siempre es una tarea fácil.
Muchas veces queremos resolver las cosas por nuestra propia cuenta y a nuestro propio tiempo. Puede parecer más fácil tomar decisiones rápidas y a nuestra manera, pero, al final, el resultado suele ser frustrante.
Recordemos el ejemplo de Abraham. En su profundo deseo de tener un hijo que le diera descendencia, terminó tomando una decisión por su propia cuenta, cuyas consecuencias perduran hasta el día de hoy. Aunque todo lo que sucede está bajo la soberanía de Dios —y en esto hay mucho misterio—, seguir los principios de la Palabra de Dios sigue siendo la mejor decisión para nosotros, Sus hijos.
No te rindas: Dios ya está en tu futuro
¡Qué alegría! Estamos entrando en un nuevo año. El año 2025 queda atrás, cargando consigo innumerables experiencias y momentos vividos. Mi madre solía decir: “Este es un día que nunca hubo igual y nunca habrá”. En efecto, el año 2025 nunca volverá. Todo lo que pasamos y vivimos durante ese período ahora pertenece al pasado, guardado en nuestra memoria. Lo que nos queda son los recuerdos y los aprendizajes de un año que ha terminado.
Particularmente, de forma velada, yo sentía cierto rechazo hacia el Libro de Job. En él se narra la historia de un hombre feliz, con una hermosa familia, riquezas, amigos, salud y paz: alguien cuya vida parecía un verdadero “mar de rosas”. Sin embargo, de repente todo se derrumba: pierde sus bienes, a sus hijos, la salud y cae en las profundidades de la miseria humana. Es cierto que, al final, Dios lo bendice y lo recompensa. Aun así, eso no me convencía.
Cuando la ira toma el control, la tragedia comienza
Recientemente tuve contacto con dos reportajes que me impactaron profundamente. El primero relataba el caso de un médico que, tras una acalorada discusión, quitó la vida a dos colegas de profesión. El segundo informaba que un síndico había asesinado a una agente inmobiliaria dentro del edificio donde residía.
La Palabra de Dios: Esperanza en Medio de la Prisión
La Biblia Sagrada, la Palabra de Dios, es completa. En ella encontramos palabras de aliento, de refrigerio, de exhortación, advertencia, consuelo, sanidad, liberación y todo lo que necesitamos.
La ciencia tiende a avanzar, el conocimiento se multiplica, y muchas veces podemos pensar que la ciencia puede sustituir la Palabra de Dios.
Reflexiones Cristianas sobre la Celebración de la Navidad
Navidad, palabra originada del latín, significa “nacimiento”. Es una fecha conmemorativa celebrada por cristianos alrededor de todo el mundo. Sin embargo, incluso dentro del propio cristianismo, existen muchas controversias relacionadas con esta celebración.
Esperar en Dios: un ejercicio de fe y confianza
Parece que hay en nosotros algo que nos impulsa a actuar de forma inmediata, como si la pausa fuera una amenaza. Sin embargo, por más que tomar decisiones y actuar sean partes esenciales de la vida, saber esperar también es fundamental. Es en ese intervalo entre el impulso y la acción donde maduran las decisiones más sabias y los resultados más duraderos.
¿Mujer, dónde están tus acusadores?
Vivimos en la era de la informatización, un tiempo en el que cada generación se enfrenta a nuevos desafíos, cuestionamientos y, sobre todo, a una búsqueda interior por encontrar la mejor manera de vivir: qué decisiones tomar, cómo actuar y, en definitiva, cómo vivir bien. Nos enfrentamos a preguntas que parecen no tener respuestas. La buena noticia es que, sin importar la época que atravesemos, Dios ha preservado su Palabra, la Sagrada Biblia, como guía segura para nuestras vidas.
Firme en las promesas de Jesús
Por más hermoso que sea nuestro caminar con Jesús, hay momentos en los que podemos sentirnos desanimados. Ya sea por situaciones cotidianas, por adversidades en el ministerio, por problemas de salud o financieros, o incluso por una apatía que no sabemos explicar. Pero, sin importar el escenario, siempre es alentador volver la mirada a lo que la Palabra de Dios ya ha dicho sobre nosotros. Recordar sus promesas nos da fuerzas para seguir adelante.
La Biblia nos enseña que aquello que más tememos puede, en muchas ocasiones, terminar haciéndose realidad: “lo que temía me sobrevino” (Job 3:25). El miedo, cuando domina el corazón, puede colocarnos en situaciones de vulnerabilidad, ya sea ante la posibilidad de perder a un ser querido, enfrentar la pérdida del empleo o atravesar dificultades de distinta índole.
No Mires Hacia Atrás: Uma Reflexión Sobre la Fe, la Obediencia y las Promesas
Mientras veía la serie Génesis* com mi familia, uma escena llamó profundamente mi atención: la destrucción de Sodoma. Em medio de este episodio tan conocido, podemos extraer uma poderosa lección que sigue resonando hasta hoy — y que vale la pena meditar com atención.