Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.
NÚMEROS 14:24 RVR1960
No te rindas: Dios ya está en tu futuro
¡Qué alegría! Estamos entrando en un nuevo año. El año 2025 queda atrás, cargando consigo innumerables experiencias y momentos vividos. Mi madre solía decir: “Este es un día que nunca hubo igual y nunca habrá”. En efecto, el año 2025 nunca volverá. Todo lo que pasamos y vivimos durante ese período ahora pertenece al pasado, guardado en nuestra memoria. Lo que nos queda son los recuerdos y los aprendizajes de un año que ha terminado.
Ahora tenemos delante de nosotros un nuevo año. Y, por tratarse del futuro, no sabemos con exactitud lo que nos espera. Aun así, cuando vivimos una vida con Dios y confiamos en Su Palabra, tenemos una seguridad que nos trae esperanza y dirección. Sabemos, por ejemplo, que en 2026 nada nos faltará, pues la Palabra del Señor así lo garantiza (Salmos 23). Sabemos también que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios (Romanos 8:28). Aunque no conozcamos exactamente los acontecimientos o las experiencias que vendrán, tenemos la certeza de que Dios permanece en control.
Ante esto, quiero animarte a continuar perseverando en el camino de Jesús. Independientemente de las circunstancias, aunque surjan dificultades, tribulaciones, miedos o desafíos, no dejes de seguir y obedecer las orientaciones de nuestro Padre Celestial. El propio Jesús nos advirtió que el camino no sería fácil, pero nos dejó una promesa poderosa: “Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo” (Mateo 24:13). Perseverar significa mantenerse firme, continuar confiando, aun cuando llega el cansancio, aun cuando las respuestas parecen tardar. Es seguir adelante con fe, sabiendo que la salvación, la victoria y la recompensa pertenecen a aquellos que no se rinden.
Muchos se desaniman ya en los primeros desafíos del año. Se proponen buscar más a Dios, establecen metas como leer la Biblia, orar diariamente, congregarse, estudiar más y crecer espiritual e intelectualmente. Sin embargo, frente a las primeras dificultades, terminan frustrándose y renunciando a sus propios propósitos. Si por un lado es normal enfrentar momentos de desánimo, por otro, no es saludable entregarse a la situación y “tirar la toalla”.
Ciertamente habrá momentos de pausa, de descanso e incluso de dudas e inseguridades. No obstante, recuerda que Jesús ya está en tu futuro, cuidando cada detalle. Lo que no puedes hacer es desanimarte por completo, abandonar la fe o apartarte de una vida guiada por Dios. Rendirse no es una opción para quienes confían en el Señor.
Escribo estas palabras para renovar tus fuerzas, para animarte a seguir firme en tu caminata de fe.
Que Dios bendiga nuestro año 2026, que esté lleno de la presencia del Señor, de perseverancia, esperanza y crecimiento espiritual. Que sigamos confiados, seguros de que aquel que persevera hasta el fin verá cumplirse la fidelidad de Dios.
Para reflexionar: “Hemos llegado a tener parte con Cristo, si en verdad mantenemos firme hasta el fin la confianza que tuvimos al principio”. Hebreos 3:14
Un abrazo,
Priscila Leal
Reflexiones Cristianas sobre la Celebración de la Navidad
Navidad, palabra originada del latín, significa “nacimiento”. Es una fecha conmemorativa celebrada por cristianos alrededor de todo el mundo. Sin embargo, incluso dentro del propio cristianismo, existen muchas controversias relacionadas con esta celebración.
Esperar en Dios: un ejercicio de fe y confianza
Parece que hay en nosotros algo que nos impulsa a actuar de forma inmediata, como si la pausa fuera una amenaza. Sin embargo, por más que tomar decisiones y actuar sean partes esenciales de la vida, saber esperar también es fundamental. Es en ese intervalo entre el impulso y la acción donde maduran las decisiones más sabias y los resultados más duraderos.
¿Mujer, dónde están tus acusadores?
Vivimos en la era de la informatización, un tiempo en el que cada generación se enfrenta a nuevos desafíos, cuestionamientos y, sobre todo, a una búsqueda interior por encontrar la mejor manera de vivir: qué decisiones tomar, cómo actuar y, en definitiva, cómo vivir bien. Nos enfrentamos a preguntas que parecen no tener respuestas. La buena noticia es que, sin importar la época que atravesemos, Dios ha preservado su Palabra, la Sagrada Biblia, como guía segura para nuestras vidas.
Firme en las promesas de Jesús
Por más hermoso que sea nuestro caminar con Jesús, hay momentos en los que podemos sentirnos desanimados. Ya sea por situaciones cotidianas, por adversidades en el ministerio, por problemas de salud o financieros, o incluso por una apatía que no sabemos explicar. Pero, sin importar el escenario, siempre es alentador volver la mirada a lo que la Palabra de Dios ya ha dicho sobre nosotros. Recordar sus promesas nos da fuerzas para seguir adelante.
La Biblia nos enseña que aquello que más tememos puede, en muchas ocasiones, terminar haciéndose realidad: “lo que temía me sobrevino” (Job 3:25). El miedo, cuando domina el corazón, puede colocarnos en situaciones de vulnerabilidad, ya sea ante la posibilidad de perder a un ser querido, enfrentar la pérdida del empleo o atravesar dificultades de distinta índole.
No Mires Hacia Atrás: Uma Reflexión Sobre la Fe, la Obediencia y las Promesas
Mientras veía la serie Génesis* com mi familia, uma escena llamó profundamente mi atención: la destrucción de Sodoma. Em medio de este episodio tan conocido, podemos extraer uma poderosa lección que sigue resonando hasta hoy — y que vale la pena meditar com atención.